La creación de un entorno de trabajo inclusivo es un proceso continuo que responde a los cambios que se producen en el entorno de trabajo y en las políticas laborales. Influye en las estrategias de construcción
de equipos y de liderazgo, y es parte de la planificación estratégica. Por tanto, los entornos de trabajo inclusivos se crean a través de las acciones y las actitudes de las personas que pertenecen al
entorno de trabajo. Una vez que la gerencia ha identificado los puntos fuertes y débiles con las herramientas ya mencionadas, puede prever un
plan de acción que ayude a reforzar la inclusión y el bienestar de toda la fuerza laboral en el lugar de trabajo y, en particular, de quienes
tienen uno o más problemas de salud crónicos.
La gestión de las necesidades del lugar de trabajo moderno puede suponer todo un reto para las personas empleadas que tienen enfermedades crónicas. También es complicado para quienes
emplean, ya que deben ofrecer a las personas empleadas las adaptaciones necesarias al tiempo que garantizan que se realiza el trabajo. Algunas personas empleadas con enfermedades no transmisibles

pueden sentirse estresadas o desanimadas por no trabajar al nivel máximo de su productividad, y preocuparse por cómo se puede ver afectada su seguridad laboral.
No es función del empleador evaluar si los empleados sufren verdaderamente una incapacidad o no. Deben ocuparse más bien
de ayudarles a realizar sus tareas de la mejor manera posible. Es un equilibrio delicado que requiere cierto tacto, pero la gerencia debe hacer
todo lo posible para apoyar a las personas a su cargo que sufren enfermedades crónicas. Resulta costoso seleccionar y formar a nuevos empleados; los más veteranos cuentan con conocimientos y destrezas en la empresa de gran valor. Incluso si un problema de salud les impide realizar todas sus tareas, pueden enseñar o asesorar a otras personas
sobre las tareas relacionadas con un determinado puesto, o contribuir con sus conocimientos de otras maneras. Las empresas deben ofrecer a la gerencia las siguientes recomendaciones para desarrollar un
plan de actuación con el que favorecer la participación, la permanencia en el trabajo o la reincorporación al trabajo de los empleados y las
empleadas.

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