PERSONAS CON ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES EN EL LUGAR DE TRABAJO

Enfermedad cardiovascular es el término general empleado para referirse a trastornos que afectan al corazón o los vasos sanguíneos. Las enfermedades cardiovasculares se refieren a todas las enfermedades del corazón y circulatorias como cardiopatía isquémica, angina de pecho, infarto de miocardio y cardiopatías congénitas. Las enfermedades cardiovasculares generalmente se asocian a la acumulación de depósitos de grasa dentro de las arterias (aterosclerosis) que producen un estrechamiento de los vasos 

sanguíneos y un mayor riesgo de coágulos de sangre.
Las enfermedades cardiovasculares son uno de los trastornos más frecuentes en Europa y constituyen una de las principales causas de muerte y discapacidad; por tanto, su prevención y manejo son de suma importancia.
Hay distintos tipos de enfermedad cardiovascular. A continuación presentamos como ejemplo la cardiopatía isquémica, que es el trastorno más frecuente en esta categoría.

Un caso de cardiopatía isquémica

Nombre: Carlo
Edad: 50 años
Trabajo: Recepcionista

 

El caso de Carlo, que tiene una cardiopatía isquémica

Carlo es recepcionista; su trabajo es sedentario y trabaja a turnos, a menudo por la noche. Últimamente ha notado una sensación de opresión o tensión en el pecho que a veces se convierte en verdadero dolor. Tras una revisión médica, se le ha diagnosticado cardiopatía isquémica. Ha faltado al trabajo una temporada para someterse a nuevos exámenes médicos y para evitar la tensión laboral y el estrés relacionado con el trabajo.
Ahora a Carlo le gustaría volver a su rutina normal lo antes posible, pero su médico le ha recomendado evitar el trabajo a turnos: espera que su
responsable acepte esta situación y le permita seguir trabajando con algunos ajustes.

Cardiopatía isquémica

1 Qué es

La cardiopatía isquémica es una de las principales formas de enfermedad cardiovascular.
La cardiopatía isquémica se produce cuando las arterias coronarias que riegan el músculo cardiaco con sangre oxigenada se estrechan por la acumulación gradual de materia grasa en sus paredes. Con el tiempo, esta materia grasa, denominada ateroma, puede acumularse dentro de las paredes de las arterias. Esto se conoce como aterosclerosis. A medida que la aterosclerosis progresa y se agrava, las arterias pueden
estrecharse tanto que no pueden suministrar suficiente sangre oxigenada al corazón. Si una porción de ateroma se desprende, puede formar un coágulo de sangre (obstrucción). Si bloquea la arteria coronaria y corta el suministro de sangre oxigenada al músculo cardiaco, puede producirse un ataque cardiaco o infarto de miocardio. En función de la gravedad de dicho infarto y/o del tiempo que se tarda en aplicar
una intervención o un tratamiento, el infarto puede producir un daño permanente en el músculo cardiaco y causar insuficiencia cardiaca.

2 Síntomas

El principal síntoma de la cardiopatía isquémica es la angina de pecho: una molestia o un dolor en la zona pectoral. La angina de pecho es con frecuencia una sensación de opresión o tensión en el pecho, que puede extenderse a los brazos, el cuello, la mandíbula, la espalda o el estómago. Algunas personas describen sentir una fuerte presión, otros lo describen más bien como un dolor sordo. Hay quien también sufre falta de aliento, mareos y náuseas. Los síntomas de angina de pecho suelen aparecer tras la realización de actividad física, por una alteración emocional, exposición al frío o después de una comida.

3 Tratamiento

En primer lugar, es fundamental prevenir el desarrollo de una cardiopatía isquémica llevando un estilo de vida saludable. Es muy importante que el individuo conozca sus propios factores de
riesgo de desarrollar una cardiopatía isquémica y que tome medidas para controlarlos. A continuación se incluyen medidas que ayudan a prevenir las cardiopatías isquémicas y que son también de utilidad para quienes ya han sido diagnosticados con cardiopatía isquémica y/o angina de pecho para controlar su enfermedad y sus síntomas: evitar o dejar de fumar; realizar mucho ejercicio (mínimo 150 minutos a la semana de ejercicio de intensidad moderada); llevar una dieta saludable (rica en fruta, verdura y cereales integrales y baja en grasas saturadas/trans y sal); mantener un peso saludable (perder peso si es necesario); reducir los niveles altos de presión arterial y colesterol; y controlar la diabetes.
Algunas personas necesitan someterse a una operación, como una angioplastia coronaria con stents o una cirugía de bypass coronario, para tratar su cardiopatía isquémica y angina de pecho. Se suelen prescribir diversos medicamentos para tratar la cardiopatía isquémica y la angina de pecho:

  • Aspirina: medicamento antiagregante plaquetario para prevenir los coágulos de sangre
  • Estatinas: medicación para reducir los niveles de colesterol
  • Nitratos: de acción corta o prolongada (que contienen nitroglicerina) para dilatar las arterias coronarias y aumentar la sangre oxigenada
    dirigida al músculo cardiaco
  • Bloqueadores de los canales de calcio: para relajar las paredes de las arterias coronarias y reducir la presión arterial
  • Betabloqueantes: para ralentizar la frecuencia cardiaca, disminuir la demanda de oxígeno y reducir la frecuencia de los episodios de angina

También se pueden prescribir algunos de estos medicamentos a personas que tienen riesgo considerable de desarrollar un trastorno cardiovascular para reducir el riesgo de infarto de miocardio o ictus en el futuro.

4 Aspectos psicosociales e impacto de la enfermedad en el empleo

Las personas reaccionan de distintas formas cuando han sufrido una isquemia o se les indica que tienen una enfermedad cardiaca. Algunos quieren volver a su rutina habitual lo antes posible, mientras que otros deciden cambiar determinados aspectos de su vida, como el tipo de trabajo que hacen o el lugar en que viven. La mayoría de las personas se reincorporan al trabajo incluso tras haber recibido el diagnóstico de enfermedad cardiaca o de haberse sometido a una cirugía.

Para tratar con personas con cardiopatía isquémica y ayudarlas a seguir trabajando o a reincorporarse al trabajo, la gerencia puede adoptar algunas intervenciones

Una recomendación general es favorecer la comunicación abierta y sincera entre empleador y empleado que sufre una cardiopatía isquémica durante todo el proceso de su enfermedad desde el primer episodio.
Dado que en las causas de una cardiopatía pueden influir distintos factores relacionados con el estilo de vida y las características del lugar de trabajo, desde la empresa se debe prestar especial atención a algunos factores que pueden precisar algún cambio, como adaptaciones del puesto de trabajo, cambios en el tipo de trabajo o modificaciones en la rutina diaria:

  • Factores físicos: las temperaturas extremas, los ruidos o la vibración puede elevar la presión arterial y agravar los problemas cardiacos preexistentes.
  • Factores químicos: es posible que en el lugar de trabajo se usen diversas toxinas que han demostrado aumentar el riesgo de cardiopatía (p. ej., monóxido de carbono, cloruro de metileno, disulfuro de carbono).
  • Factores psicosociales: tensión en el trabajo (una combinación de altas exigencias laborales con bajo control del trabajo y bajo poder de decisión), desequilibrio entre esfuerzo y recompensa, alto nivel de atención requerido, estrés laboral, trabajo sedentario, trabajo por turnos.

Dependiendo del problema cardiaco diagnosticado o tratado, el cardiólogo y/o el médico de cabecera del trabajador normalmente brindan asesoramiento sobre las capacidades y/o limitaciones de la persona. Dicho asesoramiento puede entonces trasladarse al departamento de prevención de riesgos laborales de la empresa. Se deben tener en cuenta ciertos factores cuando se diagnostica una cardiopatía a una persona y/o se prescribe un tratamiento continuado antes de su retorno al trabajo:

  • Capacidad funcional de la persona
  • Presencia de cualquier dispositivo médico implantable (p. ej., marcapasos, desfibrilador cardioversor implantable)
  • Indicadores pronósticos y riesgo de recaída
  • Prevalencia y manejo de síntomas en curso
  • Necesidades relativas a la asistencia a las citas médicas
  • Flexibilidad de horario/turnos

Para más información, véase:

European Heart Network (EHN) – http://www.ehnheart.org/
European Society of Cardiology (ESC) – https://www.escardio.org/
British Heart Foundation (BHF) –
https://www.bhf.org.uk/

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