PERSONAS CON ENFERMEDADES METABÓLICAS EN EL LUGAR DE TRABAJO

Las enfermedades metabólicas son un grupo de trastornos que interrumpen el metabolismo normal de los nutrientes contenidos habitualmente en la comida. Entre ellos:

  • Trastornos del metabolismo de la glucosa (carbohidratos), como hiperglucemia y diabetes.
  • Enfermedades del metabolismo lipídico (grasas), como hipercolesterolemia.
  • Enfermedades del metabolismo del ácido úrico (gota).

Otras enfermedades metabólicas se refieren al exceso de comida (obesidad y sobrepeso).

La mayoría de las personas que sufren estos trastornos parecen saludables durante días, meses o incluso años. La aparición de los síntomas suele producirse cuando el metabolismo del cuerpo se somete a estrés, por ejemplo, tras un ayuno prolongado o durante un proceso febril.
Hay muchos subtipos de trastorno metabólico, y sus síntomas, tratamientos y pronósticos son muy diferentes.
A continuación presentamos un caso de diabetes como ejemplo.

Un caso de diabetes

Nombre: Alex
Edad: 34 años
Trabajo: Operario de una fábrica de plástico

El caso de Alex, que sufre diabetes

Hace unos meses, a Alex le diagnosticaron diabetes tipo 1. Para
manejar su enfermedad, tiene que llevar una dieta saludable,
hacer ejercicio, controlar regularmente sus niveles de glucemia y
tomarse su medicación (insulina) a determinadas horas a lo largo
del día, pero a veces no tiene tiempo de comer o seguir el
tratamiento correctamente. Para él supone un problema dejar de
trabajar para medirse la glucemia, y si necesita parar para comer o
tomarse una pastilla, no puede sencillamente salir de la línea de
montaje. Trabajar a turnos le dificulta llevar un régimen regular de
comidas. Además, le incomoda tener que usar tiempo para
ausentarse por sus visitas médicas. Su trabajo en la línea de
montaje le exige estar de pie en su sitio muchas horas, sin
moverse mucho, lo que se está volviendo bastante difícil para él
por su salud. Alex le ha hablado de su situación a su superior y a
sus compañeros, pero le parece que no entienden del todo lo que
significa tener una enfermedad crónica como la diabetes.

Diabetes

1 Qué es

La diabetes es un trastorno metabólico que se origina cuando el páncreas produce muy poca o ninguna insulina (la hormona que
regula la forma en que el cuerpo maneja la glucosa para transformarla en energía), o cuando el cuerpo no responde adecuadamente a la insulina. Como resultado, los niveles de glucosa en sangre son más altos de lo normal (hiperglucemia). Unos altos niveles de glucosa se asocian con daños en el cuerpo y con el fallo de diversos órganos y tejidos a largo plazo.
Existen tres tipos principales de diabetes:

Tipo 1

  • afecta aproximadamente al 10% de las personas con diabetes
  • suele producirse en la infancia o la adolescencia pero también afecta a personas de cualquier edad
  • el páncreas no produce insulina o produce cantidades muy bajas
  • enfermedad autoinmune

Tipo 2

  • típicamente la enfermedad se manifiesta pasados los 30-40 años
  • es la forma de diabetes más frecuente (alrededor del 90% de los casos)
  • el páncreas produce insulina, pero las células del organismo son incapaces de usarla
  • factores de riesgo: historia familiar de diabetes, poco ejercicio, sobrepeso u obesidad
  • Las opciones de tratamiento incluyen dieta y actividad física, medicación en pastillas o inyectada, e inyecciones de insulina

Diabetes gestacional:

  • aparece en aproximadamente el 4% de las gestaciones.
  • alto nivel de glucosa en sangre medido por primera vez en la gestación
  • normalmente desaparece tras el embarazo, pero la mujer y sus hijos tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2 a lo largo de su vida

2 Síntomas

La sintomatología de la aparición de la enfermedad depende del tipo de diabetes.

Tipo 1: suele haber un inicio agudo, a menudo relacionado con un episodio de fiebre, con sed anormal, mayor cantidad de orina (poliuria), cansancio (astenia) y falta de energía, pérdida de peso repentina, sequedad en la piel, visión borrosa, mayor frecuencia de infecciones.

Tipo 2: la sintomatología es más matizada y generalmente no permite un rápido diagnóstico; se desarrolla gradualmente hiperglucemia, a menudo sin signos clínicos claros.

Incluso cuando no hay síntomas o son escasos, a menudo existe el riesgo de desarrollar complicaciones que es importante prevenir. Estas complicaciones son:

  • Complicaciones agudas: hipoglucemia (bajo azúcar en la sangre) y cetoacidosis (una enfermedad grave del metabolismo).
  • La cetoacidosis diabética es una emergencia metabólica relativamente rara pero grave. Los síntomas son, entre otros, náuseas y vómitos, sed excesiva, fatiga, falta de aliento, confusión y aliento de aroma frutal. Es necesario prestar asistencia médica inmediata.
  • Complicaciones crónicas: daños más o menos graves en los nervios (neuropatía) o en las arterias (vasculopatía), que pueden llevar al pie diabético, daños en el ojo (retinopatía), en el riñón (enfermedad renal crónica) y en el corazón (enfermedad cardiaca), pero también en otros órganos y tejidos. De hecho, las enfermedades cardiovasculares se asocian frecuentemente a la diabetes.

3 Tratamiento

Para prevenir complicaciones agudas y crónicas, la persona con diabetes tiene que llevar un estilo de vida saludable con una dieta equilibrada y actividad física regular, y someterse a controles de salud regularmente.
A continuación se citan algunas estrategias terapéuticas recomendadas:

  • Controles médicos y de laboratorio y educación terapéutica: las personas con diabetes tienen que medir su nivel de glucosa en sangre o glucemia (según lo aconsejado por su médico). Además, tienen que dirigirse regularmente al laboratorio para someterse a una evaluación más exhaustiva, y recibir formación para aprender a manejar la enfermedad en muchos aspectos.
  • Dieta: Las pautas de dieta para personas con diabetes tipo 2 son en general las mismas que para la población en general, con especial atención a la regularidad de las comidas, los alimentos ricos en nutrientes y la calidad de los carbohidratos y las grasas.
  • Actividad física: La actividad física regular mejora el control glucémico y ayuda a alcanzar y mantener un peso corporal saludable.
    Incluso interrumpir el tiempo de sedentarismo ayuda a manejar la glucemia.
  • Evitar el tabaco y limitar el alcohol: Fumar es especialmente perjudicial para las personas con diabetes, así que es recomendable animarlos a dejar de fumar. El alcohol contiene mucha energía y puede dificultar el control de la glucosa en sangre y del peso. Por tanto, es recomendable limitar el consumo de alcohol.

4 Aspectos psicosociales e impacto de la enfermedad en el empleo

Para la mayor parte de trabajadores con diabetes, unas sencillas adaptaciones para facilitar el manejo de la diabetes en el trabajo (p. ej., permitir pausas para que se haga un control de glucemia, para tomarse la medicación o comer, o permitir a la persona tener a mano suministros y tratarse la diabetes siempre que sea necesario) tienen muy poco o ningún coste asociado.
En la mayoría de los empleos, no hay razón para pensar que la diabetes puede poner en riesgo a la persona, a otros empleados o al público.
Cuando se valora si un determinado trabajador supone un riesgo de seguridad inaceptable, el contexto es importante. El primer paso para evaluar posibles problemas de seguridad es determinar si es razonable preocuparse teniendo en cuenta las tareas laborales que tiene que
realizar. Un tratamiento es verdaderamente individualizado cuando se evalúa la diabetes de la persona empleada al tiempo que se efectúa una valoración de las funciones esenciales de su trabajo. Además, dado que el tratamiento para la diabetes implica una buena educación
terapéutica sobre cómo manejar la enfermedad, es esencial que todas las personas presentes en el lugar de trabajo (Recursos Humanos, gerentes, compañeros) sean conscientes de las necesidades particulares del paciente.

Para tratar con personas con diabetes y ayudarlas a seguir trabajando o reincorporarse al trabajo, la gerencia puede adoptar algunas intervenciones

  • Siempre que sea posible, sería conveniente poner a disposición de los trabajadores fruta y verduras, productos de cereales integrales, lácteos desnatados o semidesnatados y alimentos y bebidas bajos en azúcar, sal añadida y grasas saturadas, e incluir alimentos sin azúcar en el comedor del lugar de trabajo. Además, se aconseja promover la actividad física, ya que un adecuado estilo de vida (incluidos aspectos nutricionales y ejercicio físico) es fundamental para el manejo y el tratamiento de la enfermedad.
  • El horario laboral debe ser flexible, ya que es posible que los empleados diabéticos tengan que ausentarse del trabajo para someterse a pruebas médicas. Además, si se recomienda, también pueden necesitar administrarse el tratamiento (insulina) incluso cuando están en el trabajo, por lo que pueden necesitar un espacio adecuado en el lugar de trabajo para este fin.
  • Se debe fomentar una comunicación abierta y sincera entre la persona empleadora y la persona empleada con diabetes desde el diagnóstico y a lo largo de todo el proceso.
  • Se debe enseñar a los compañeros a afrontar las crisis de las personas con diabetes, en caso de que, por ejemplo, su nivel de azúcar en sangre se vuelva peligrosamente alto o peligrosamente bajo, y el empleado sufra aletargamiento o pierda el conocimiento. La somnolencia y la pérdida de conocimiento en una persona diabética requieren atención
    médica urgente. Sin embargo, muchas personas con diabetes conocen los signos de alarma y pueden actuar en consecuencia. En cualquier caso, puede ser muy útil contar con compañeros que hayan recibido formación.

Para más información, véase:

International Diabetes Federation – Europe (IDF) – https://www.idf.org/our-network/regions-members/europe/welcome.html
European Association for the Study of Diabetes (EASD) – https://www.easd.org/

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