PERSONAS CON ENFERMEDADES MUSCULOESQUELÉTICAS EN EL LUGAR DE TRABAJO

Las enfermedades musculoesqueléticas son trastornos que afectan al sistema locomotor. Pueden afectar a distintas áreas musculoesqueléticas:

  • articulaciones y tejidos asociados como tendones y ligamentos (p. ej., artrosis, artritis reumatoide)
  • huesos (p. ej., osteoporosis, fragilidad o fracturas traumáticas)
  • músculos (p. ej., sarcopenia)
  • la columna vertebral (p. ej., dolor en la espalda y el cuello)
  • nervios (p. ej., ciática)
  • múltiples zonas o sistemas del cuerpo, como los trastornos por dolor localizado o generalizado, y enfermedades inflamatorias

Los trastornos musculoesqueléticos intervienen en gran medida en la discapacidad. A continuación se describe el dolor de espalda, que es un trastorno muy común entre las enfermedades musculoesqueléticas.

Un caso de dolor de espalda

Nombre: Pedro
Edad: 57 años
Trabajo: Obrero de fábrica

El caso de Pedro, que sufre dolor de espalda

Pedro es operario de fábrica; su trabajo supone estar de pie muchas horas al día y repetir siempre los mismos movimientos, a veces levantar objetos pesados.
Recientemente ha desarrollado dolor de espalda y es consciente de que los movimientos que realiza en el trabajo empeoran su situación. Pedro considera que no podrá seguir así mucho tiempo y le gustaría hablar con su responsable para preguntar si podría contar con algún tipo de ayuda mecánica o de loscompañeros, o cambiar de puesto de trabajo. Tiene miedo de ir a preguntar, ya que la empresa está en recesión y puede que no le encuentren un nuevo puesto, sin embargo no puede hacer frente al dolor y está tomando muchos analgésicos sin percibir mejoría. No sabe con quién compartir sus preocupaciones, ya que teme un despido también por su edad, necesita trabajar para mantener a su familia.

Dolor de espalda

1 Qué es

El dolor de espalda se caracteriza por la presencia de dolor en la zona inferior o superior de la espalda. Alrededor del 80% de los adultos sufren dolor de espalda en algún momento a lo largo de su vida.
El dolor de espalda puede producirse por lesión, práctica inadecuada de ejercicio físico y trastornos médicos, y normalmente se deriva de un problema con una o más partes de la espalda (p. ej., ligamentos, músculos, nervios, columna, discos o vértebras).
El dolor de espalda puede afectar a personas de cualquier edad y género por distintos motivos. Algunos trastornos y factores tienen relación con el dolor de espalda o pueden conllevar un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad:

  • Aumento de las probabilidades de tener dolor lumbar a medida que las personas se hacen mayores, a partir de los 30 o 40
  • Más probabilidades en las mujeres de desarrollar dolor lumbar
  • Inactividad, estilos de vida poco saludables incluidos tabaquismo, mala alimentación y falta de ejercicio
  • Existencia de dolor generalizado
  • Irregularidades esqueléticas, artritis, osteoporosis, protrusión discal o hernia de disco
  • Levantamiento inadecuado de peso, tensión muscular o de los ligamentos, sobrecarga de la mochila

2 .Síntomas

Algunos signos y síntomas de dolor de espalda son:

  • Dolor muscular
  • Sensación de dolor sordo
  • Dolor fulgurante o punzante
  • Dolor que irradia hacia la pierna (ciática o irritación del nervio ciático)
  • Dolor que se agudiza al inclinarse, levantar peso, estar de pie, caminar o dormir (la rigidez matutina es un problema muy frecuente con el dolor de espalda)
  • Dolor que mejora al recostarse
  • Menor flexibilidad y movilidad
  • El dolor puede afectar a la parte superior de la espalda, pero es más frecuente que afecte a la parte inferior.

El dolor de espalda agudo es la manifestación más común y suele ser autolimitante: se produce repentinamente y dura menos de tres meses, independientemente del tratamiento.

La mayoría de las lumbalgias agudas son traumáticas y mecánicas por naturaleza, provocadas por una caída o por levantar peso.

El dolor de espalda crónico es un problema más complicado, que con frecuencia provoca importantes problemas psicológicos y sociales, como insatisfacción laboral y desinterés, y conlleva diversos mecanismos de compensación. Hay menos casos de dolor de espalda crónico debido a causas específicas; la mayor parte de los casos son idiopáticos y no específicos.

3 Tratamiento

En general, se pueden adoptar medidas preventivas para evitar o aliviar la mayoría de los episodios de dolor de espalda mejorando la propia condición física y aprendiendo y poniendo en práctica una mecánica corporal adecuada. A continuación se recogen algunas buenas prácticas, que deben realizarse únicamente bajo la supervisión de un profesional capacitado (fisioterapeuta):

  • Ejercicio: actividades aeróbicas de bajo impacto como caminar o nadar
  • Desarrollo de flexibilidad y fuerza muscular: ejercicio de músculos de la espalda y el abdomen

Es importante mantener un peso saludable.
Si falla la prevención, un sencillo tratamiento y autocuidado en el domicilio pueden mejorar el cuadro en unas semanas. Si el dolor no mejora en ese plazo, se recomienda realizar un examen médico para verificar y excluir otras patologías, ya que el dolor de espalda puede ser señal de un problema médico grave.
El tratamiento adecuado del dolor de espalda debe incluir diferentes niveles, según un modelo biopsicosocial. El tratamiento típico del dolor de espalda incluye:

  • Remedios caseros: compresas calientes o frías, actividad y ejercicio físico para mejorar la postura y reforzar los músculos centrales y el automanejo
  • Medicación: analgésicos y antiinflamatorios, inyecciones de corticosteroides, antidepresivos
  • Terapias complementarias: masaje, adaptaciones quiroprácticas y fisioterapia, yoga y técnicas de relajación, acupuntura, estimulación eléctrica o por ultrasonidos, biofeedback, terapia cognitivo conductual.

4 Aspectos psicosociales e impacto de la enfermedad en el empleo

El dolor de espalda es una de las razones más frecuentes por las que una persona va al médico o se ausenta del trabajo, y constituye una de las principales causas de invalidez en todo el mundo.
Es una dolencia que puede ser molesta y debilitante y dificultar la concentración en el trabajo, por lo que a menudo genera tanto absentismo como presentismo e interfiere en la calidad de vida.
Algunas de las causas de dolor de espalda pueden tener relación con el lugar de trabajo.
Distintos factores pueden contribuir al dolor de espalda en el trabajo, en función de las exigencias del puesto. Por ejemplo:

  • Fuerza: ejercer demasiado esfuerzo sobre la espalda, por ejemplo levantando o moviendo objetos pesados, puede dar lugar a una lesión.
  • Repetición: repetir ciertos movimientos, especialmente aquellos que implican torcer o rotar la columna vertebral, pueden lesionar la espalda.
  • Inactividad: un trabajo «de escritorio» o sedentario puede contribuir a generar dolor de espalda, especialmente en personas que adoptan malas posturas o que están sentadas todo el día en una silla con respaldo inadecuado.

Para tratar con personas con dolor de espalda y ayudarlas a seguir trabajando o a reincorporarse al trabajo, la gerencia puede adoptar algunas intervenciones

Las intervenciones para prevenir o reducir el dolor de espalda deben ser prioritarias para las personas empleadoras; es responsabilidad suya proporcionar un entorno de trabajo seguro y saludable.

Se pueden implantar distintas iniciativas en el lugar de trabajo en distintos niveles:

  • sensibilizar (p. ej., mediante pautas para empleados sobre cómo prevenir el dolor de espalda en la vida cotidiana)
  • fomentar la prevención (p. ej., fomento de buenas prácticas, como levantar peso correctamente, realizar actividades y ejercicio físico)
  • Ofrecer adaptaciones razonables, en función de las características concretas del dolor de espalda y del trabajo. Problemas de movilidad: si caminar produce dolor, se puede adaptar el trabajo moviendo el puesto de trabajo más cerca de zonas importantes que la persona empleada necesite usar. Fuerza o repetición: si el trabajo requiere mover objetos pesados, se debe ofrecer ayuda mecánica o personal, o reorganizar el espacio. Problemas para permanecer sentado o de pie: si la persona empleada tiene que estar en su escritorio todo el día, se puede recurrir a un especialista en ergonomía y emplear mobiliario especialmente diseñado para hacer el espacio de trabajo más cómodo. Si el trabajo requiere permanecer de pie, se puede facilitar un taburete alto u otro elemento para apoyarse, alfombrillas para reducir la fatiga y otros materiales similares.

Share This